Guerra del agua: los residentes enfrentan a las consecuencias de la contaminación del Rio Doce

Desde la ruptura de la presa Samarco, de laciudad minera de Governador Valadares los habitantes 280.000 enfrentan todos los días en lucha por el agua potable.

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Por Neudicléia de Oliveira, de Governador Valadares

Fotos: Leandro Taques

En diferentes niveles, prácticamente todos los municipios ribereños del Río Doce enfrentan a lasconsecuencias de lamayor delito ambiental enlahistoriadel país. Enlasorillas de los 420 kilómetros que separan a laubicación de la rotura de la presa de Fundão en Mariana (MG), enla desembocadura delRío Doce, enel Espirito Santo, son 39 municipioscon una población de 1,2 millones de personas.

Una de esasciudades es Governador Valadares (MG). Desde la ruptura de la presa de relaves de mineral de Samarco (Vale/ BHP Billiton), el 5 de noviembre, la población se enfrenta a una verdadera guerra por el agua. Dependiendo de las aguas del Rio Doce, el suministro de agua de la ciudad fue interrumpido por más de una semana y los residentes se vieronobligados a enfrentarse a largas colas para conseguir loscamiones, barriles y botellas de agua mineral.

Foto de la cola para agua

A pesar del suministro de agua se ha normalizado el 16 de noviembre, la calidad del agua todavía causan desconfianza en la población. Sandra de Jesús, de 50 años, residente del barrio de Turmalina y miembro de una cooperativa de reciclaje, cree que el agua llegue a su casa no es potable. "Las familias están compitiendo por el agua que se distribuye una vez a la semana aquí en el barrio. Siempre que falta. Para poder tomar unos galones para albergar es necesario pasar horas en la fila para esperar a que el camión llegue. Cuando se trata de que es la confusión. Mucha gente y poca agua. Por no hablar de que no sabemos cuánto tiempo va a tomar la siguiente distribución", dijo Sandra.

El 4 de diciembre, el fiscal de Minas Gerais informó que las muestras de agua captadas el 20 de noviembre en Río Doce revelan que "elementos de aluminio, manganeso, turbidez y color aparente mostraron concentraciones superiores a los límites establecidos en la Ordenanza del Ministerio de la Salud ".